Funámbulo Ciego

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jueves, 17 de mayo de 2012

El crepitar obsceno de abril sobre la calle mojada.
Todos los años lo mismo. Todos los años el mismo.
Quiero decir que fuera la lluvia suena a lluvia.
Pero la lluvia también suena a nudo en la garganta
y a racimo de nudos y a un cúmulo de nudos
denso y con la mirada de un cáncer impaciente.
Quiero decir que la lluvia
suena también a orín de Dios sobre sus monos
y a saeta vibrando entre el incienso.
 
En el fondo no sé qué coño quiero decir
pero detesto la lluvia.

En el fondo.

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