Funámbulo Ciego: diciembre 2012

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martes, 4 de diciembre de 2012

DOSIS


Ya no esquivo la gélida mirada de la noche.
Soy el invierno. Soy sus fauces
blancas como la sangre del silencio o la ceguera.
Has elegido la raíz del ciervo y su esquema oscuro.
Añoro la ubicación exacta de tus sombras,
sus coordenadas. Soy el invierno y no me sirve
cualquier otro calor para romper
el silencio del agua en el espejo.
Pero tú decides la duración precisa del silencio,
su dosis, la distancia necesaria,
la intensidad del frío (y el frío aumenta).
Soy el invierno y asumo las premisas
del silencio y el frío.
Mañana quizá busques el reflejo
de la luz y la fuente de la luz esté seca.
No renuncias por completo a la raíz del ciervo
y su esquema oscuro, a las termitas verdes,
renuncias a las estaciones,
impones la congelación de la luz
pero le inventas un nombre
parecido a la noche
y llegará la noche
vestida con su nombre inmaculado y negro
a destrozarnos.

sábado, 1 de diciembre de 2012

AZUL OSCURO CASI MIEDO


Fuera no llueve ni es la ciudad
una estampa bohemia, lo prefiero,
la lluvia me molesta como todas las cosas
que te calan y enfrían.

Ella a veces llueve
pero su lluvia es distinta y dolorosa,
como de coronas
de espinas en sus ojos,
como de frío en los nudillos,
como de frío en el frío.
 
Hoy su lluvia es un nosotros
escrito en la nieve al que la nieve
cubre lentamente y atenúa.